Marketing relacional - Nuevas tendencias
Creo no decir nada nuevo al afirmar que las estrategias de marketing han dado un giro copernicano en los últimos años.
Según recientes análisis, estudios y publicaciones sobre las inversiones en actividades de marketing durante los últimos años y sobre las proyecciones futuras de dichas inversiones, se confirma la tendencia migratoria, cada vez más acentuada, de los grandes presupuestos para publicidad tradicional-convencional hacia el marketing relacional.
¿Cómo podríamos definir este nuevo marketing relacional? A un nivel muy básico podríamos decir que mientras el marketing tradicional se basaba en un sólo mensaje unidireccional, el marketing relacional busca la interactividad y participación del cliente en el propio mensaje. Digamos que este marketing relacional va más allá de la simple venta de un producto o servicio en particular; busca crear una experiencia gratificante para el cliente-usuario y así conseguir una fidelización por su parte.
Pasemos a ver algunos de los motivos que pueden llegar a explicar esta tendencia:
- Ante todo, un cambio en el comportamiento y conducta de la sociedad (creciente uso de internet y medios online). Cada vez más, la gente pasa más tiempo en internet ya sea por ocio o trabajo. Parece lógico entonces, que los anunciantes vuelquen sus esfuerzos dónde tienen más probabilidades de ser vistos.
- Absoluto control del ROI que permite medir hasta el más mínimo detalle del rendimiento de tus campañas. Cualquier actividad de marketing relacional permite, en tiempo real, conocer el rendimiento y ROI de cada una de ellas. Con ello podremos, potenciar las que generan un ROI elevado, y modificar o retirar todas aquellas cuyo Retorno de la inversión no es el deseado.
- Flexibilidad e inmediatez para realizar cambios sobre las campañas de marketing en tiempo real. Siguiendo con el punto anterior, si una campaña de marketing online no nos está funcionando como esperábamos, siempre se puede modificar, testear o probar alternativas diferentes con el objetivo de mejorar su rentabilidad, siempre en tiempo real.
- Posibilidad de Segmentación tanto del público objetivo como del mensaje orientado (behavioural marketing). Dado que toda nuestra actividad online queda recogida y analizada (salvando aspectos de privacidad), es mucho más facil segmentar a nuestro público objetivo y llegar de manera más eficaz al usuario final con un mensaje, personalizado y altamente atractivo (en definitiva, con más posibilidades de éxito).
- El coste mucho más reducido que una accion de marketing online puede tener en comparación al marketing tradicional. En este sentido, publicar un anuncio en un diario impreso, puede costar “una fortuna” y obtener un resultado incierto, mientras que un anuncio en un diário online puede conseguir ser publicado a un coste muy reducido y, a su vez, ser capaz de medir los resultados.
- La percepción del cliente de estar recibiendo un trato mucho más personalizado. Todos los puntos anteriores, provocan una mejora en la calidad del mensaje, en lo atractivo que puede llegar a ser éste para el usuario al que va destinado, creando una imagen de la empresa mucho más cercana al usuario de lo que se podía conseguir antiguamente con el marketing tradicional.
- La capacidad de viralidad que pueden conseguir algunas acciones de marketing relacional. Es cierto que un anuncio de television puede conseguir generar mucho “ruido” y acabar generando una campaña viral, sin embargo es algo más sencillo que esto ocurra en el marketing relacional, por el simple hecho de que los usuarios están conectados entre sí y ellos mismos disponen de medios suficientes, hoy en día, para convertirse en emisores del mensaje.
Ahora bien, supone esto, el fin del poder publicitario de los medios tradicionales respecto a los nuevos canales o medios online? En mi opinión: ni mucho menos. Parece claro que ya no volverán a ser los canales o medios principales de llegada al público objetivo pero sí un escalón más en una estrategia global de marketing en la que se combinan, actividades de marketing tradicional, con las nuevas tendencias del sector (marketing relacional), todo ello para conseguir un único objetivo:
“Fidelizar al cliente”

